El cambio

 

Con precisión de cirujano comenzó a marcar, justo en el medio de la eme, una línea un poco más ancha y profunda.

Ni siquiera la primera gota de sangre que brotó de la palma de su mano izquierda lo acobardó.

Esta vez estaba dispuesto a cambiar para siempre su futuro.

Deja un comentario